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Proyecto colectivo de escucha, expresión y conexión humana

NAVIDAD EN VOZ ALTA es un proyecto inmersivo compuesto por 24 elementos que representan recuerdos, deseos o vivencias navideñas contadas por personas de distintas realidades sociales.

24 relatos. 24 voces. 24 emociones que atraviesan estas fechas desde la memoria, la pérdida, la gratitud, el deseo o el encuentro.

El proyecto combina arte, palabra y memoria para construir una Navidad diversa, honesta y llena de significado, desde el punto de vista de quienes rara vez protagonizan las campañas navideñas: personas en proceso de recuperación, mayores, población migrante, personas solas, o simplemente personas con historias que contar.

Cada participante comparte un breve audio en primera persona, que el visitante puede escuchar, convirtiendo la exposición en una experiencia inmersiva y emocional.

El archivo sonoro sirve como base para la creación de una  ilustración que acompaña estos testimonios y que está inspirada en el Expresionismo, un estilo artístico que reivindica la emoción como lenguaje legítimo.

Aquí no encontrarás imágenes perfectas, sino verdades visuales.
Colores que gritan. Trazos que abrazan. Formas que nos recuerdan que lo humano no siempre es simétrico.

Una iniciativa del Hospital de la Reina en colaboración con entidades sociales del entorno.
Porque la Navidad también se siente, también se escucha, también se cuenta.

JULIAN, 39 AÑOS. COLOMBIA
«Navidades colombianas: de la escasez en el campo a la nostalgia en la distancia»

Julián evoca con nostalgia las navidades de su infancia en Colombia, marcadas por la humildad de la vida en el campo y la fortaleza de la unión familiar, capaz de superar cualquier conflicto. Ahora, lejos de sus hijos y enfrentando la soledad en un hogar de paso en España, busca consuelo en la convivencia con otros compañeros, manteniendo la esperanza de aportar un futuro mejor para los suyos a pesar de la distancia y la tristeza.

RAQUEL, 55 AÑOS. ESPAÑA
«Pequeñas grandes cosas: entre la ilusión de la infancia y la tristeza de una ausencia»

Raquel rememora con cariño la sencillez de su niñez, donde regalos como una bicicleta o un reloj se convertían en tesoros inolvidables, en contraste con un presente marcado por el duelo. Ante la primera Navidad sin su marido, su relato se torna melancólico, anticipando unas fiestas tristes y llenas de incertidumbre por la reciente pérdida.

MARISÉ, 35 AÑOS. CUBA
«Vivir el sueño navideño: de la magia del primer árbol en Cuba a las luces de una nueva vida en España»

Marisé comparte cómo su anhelo infantil de vivir una Navidad tradicional se hizo realidad solo tras ser madre, cuando pudo comprar su primer árbol y transmitir esa ilusión a sus hijas en Cuba. Ahora, recién llegada a Ponferrada, revive esa emoción al ver a sus hijas adolescentes maravillarse con las luces y decoraciones de las calles, mientras la familia afronta el reto agridulce de adaptarse a una nueva cultura y empezar de cero en un país desconocido.

Mª VICTORIA, 39 AÑOS. ESPAÑA
«La Navidad solidaria: recuerdos de una familia numerosa y un deseo de igualdad para quienes viven en la calle»

Mª Victoria evoca sus navidades de infancia en el seno de una familia numerosa, donde la abundancia de hermanos hacía que los regalos dependieran de la economía materna, a menudo repitiendo lo mismo durante años. Marcada por esas vivencias y la realidad actual, su único deseo navideño es la justicia social: que las personas sin hogar tengan un techo y las mismas oportunidades y derechos que aquellos con más recursos.

maría, 34 años. españa
«De los colchones en el suelo de Orbanajo a las uvas bajo la Torre del Reloj: Memorias de una tradición que maduró con el tiempo»

Un viaje nostálgico que comienza con la calidez de las reuniones multitudinarias en la casa del pueblo, donde la familia venida de lejos compartía espacio para dormir en Nochebuena, y culmina con la historia de una Nochevieja singular en el Ayuntamiento: una tradición que pasó de provocar vergüenza infantil por la soledad de la plaza a convertirse, años después, en un motivo de orgullo y celebración colectiva.

FRANCISCO, 60 AÑOS. ESPAÑA
«La carga del cuidador herido: entre la decepción humana y la nostalgia de unos juguetes guardados»

Francisco relata una realidad dura marcada por el dolor físico y emocional. Jubilado prematuramente por una lesión de espalda tras trabajar en el aeropuerto de Barajas, dedica su tiempo a cuidar altruistamente a una persona enferma, pero se siente maltratado y desencantado con la ingratitud humana. Sus recuerdos navideños son austeros: juguetes que apenas usaba y guardaba en cajas para que no se estropearan, un legado intacto que acabó heredando su sobrino, símbolo de una vida marcada por la responsabilidad y la renuncia.

RAFAEL, 62 AÑOS. ESPAÑA
«La soledad detrás de las luces: cuando la Navidad es solo un recuerdo de tiempos mejores»

El relato de Rafael comienza con la ilusión infantil de un fuerte de juguete y un traje de vaquero a los ocho años, pero se transforma en un crudo testimonio de la soledad en la edad adulta. Tras la pérdida de sus padres y hermanos, y distanciado de la vida social por las dificultades económicas y de salud, las Navidades se han convertido en una fecha para olvidar, marcada por el aislamiento voluntario y la nostalgia de una vida que ya no existe.

PAQUI, 67 AÑOS. ESPAÑA
«Navidades entre el duelo y la esperanza: el amor de una abuela como único refugio»

Paqui comparte un testimonio desgarrador sobre cómo la Navidad perdió su sentido tras la muerte de su madre en estas fechas, convirtiendo la celebración en un momento de dolor y recuerdo. Sin embargo, en medio de la tristeza y las dificultades económicas, encuentra la fuerza para seguir adelante gracias a sus cinco nietos, especialmente el más pequeño, su ‘bebé’, por quienes mantiene viva la ilusión del árbol, Papá Noel y los Reyes Magos.

FEDERICO, 56 AÑOS. ESPAÑA
«El reloj del abuelo y la reconstrucción de la Navidad con una nueva familia»

Federico reflexiona sobre cómo cambiaron las fiestas tras la pérdida de la unidad familiar original, pasando de las grandes reuniones con sus padres a la dispersión y los conflictos. Sin embargo, encuentra consuelo en el presente gracias a una ‘familia nueva’ que lo ha acogido. Su memoria más preciada sigue siendo el primer reloj que su abuelo le regaló a los ocho años, un detalle que valora por encima de cualquier otro juguete de la infancia.

GUSTAVO, 72 AÑOS. CUBA
«Navidades frías, corazón caliente: la paradoja del emigrante que añora su isla»

Gustavo relata con nostalgia cómo las Navidades de su infancia en Cuba, llenas de adornos y regalos, se transformaron con los años en tiempos duros marcados por la escasez. Ahora, tras emigrar a España gracias a su hija doctora para escapar de la crisis en su país, se maravilla con la belleza y abundancia de las fiestas españolas. Sin embargo, confiesa que, a pesar de estar mejor económicamente, el intenso frío le hace añorar el calor de su isla, a la que no dudaría en volver si la situación mejorara.

HUMBERTO, 55 AÑOS. CABO VERDE
«Entre dos tierras: el regreso navideño de un minero jubilado a sus raíces gallegas»

Humberto reflexiona sobre el paso del tiempo y el sentido de pertenencia tras décadas viviendo en el Bierzo, a donde llegó en 1995 y donde trabajó hasta jubilarse como minero, siguiendo la tradición de su padre. Para estas fechas, su plan es sencillo pero significativo: viajar a Lugo para reunirse con su madre y sus sobrinos, celebrando la Navidad en el calor del hogar gallego.

MARIO, 23 AÑOS. ESPAÑA
«Navidades en el pueblo: cuando una broma familiar casi termina con una gallina en un piso de Zaragoza»

Mario relata las entrañables reuniones navideñas de su extensa familia en un pequeño pueblo de León, donde parientes de Ponferrada, Galicia y Zaragoza se juntan para celebrar. La anécdota central gira en torno a un ‘Amigo Invisible’ en el que Mario planeó regalarle una gallina viva a su primo ‘urbanita’ y doctor en música, una broma que, frustrada por la sensatez de su abuela, terminó convirtiéndose en una divertida leyenda familiar sobre cajas agujereadas y deseos rurales incumplidos.

LUIS, 70 AÑOS. ESPAÑA
«La gratitud de un nómada: fe y solidaridad en el camino de un canario sin hogar»

Luis, originario de Tenerife, relata su vida en la península tras la muerte de sus padres, sobreviviendo con una pequeña pensión y la ayuda de instituciones benéficas. Desde Santiago de Compostela hasta León, expresa un profundo agradecimiento a las ‘madres de la caridad’ y a los donantes anónimos por el apoyo recibido en forma de sacos de dormir y artículos de aseo, destacando la fe cristiana y la solidaridad de toda España como pilares fundamentales de su existencia en la calle.

rosario, 80 años. españa
«El ruido del cabás de madera: carreras y juegos camino a la escuela»

Rosario recuerda con cariño un regalo de Reyes muy específico de su infancia: un ‘cabás’, la antigua caja de madera que servía de cartera escolar. Su mayor diversión consistía en convertir el trayecto al colegio en una carrera, golpeando la caja para que los libros y los útiles ‘rugieran’ en su interior, presumiendo ante los demás del estruendo que lograba hacer.

SALAH, 44 AÑOS. MARRUECOS
«Navidad entre dos orillas: recuerdos de la infancia en Galicia y la nostalgia de las celebraciones lejanas»

Salah, quien llegó a España en 2001, compara las fiestas navideñas con las celebraciones de fin de año en su país de origen, destacando la alegría universal de estas fechas. Aunque lleva décadas sin regresar, atesora recuerdos de su infancia escolar en Galicia, donde profesores y fotos forman parte de una memoria feliz, y expresa su deseo de bienestar para todos en su país de acogida.

ALEXIS, 56 AÑOS. ESPAÑA
«Navidades recuperadas: del silencio religioso en Cuba al anhelo de libertad en España»

Alexis contrasta la Navidad plena que ha descubierto en sus dos años en España con su infancia en Cuba, donde la celebración carecía de simbolismo religioso y los Reyes Magos eran sustituidos por un sistema de reparto de juguetes estatal. Su relato culmina con un único y poderoso deseo: que su familia pueda obtener la ciudadanía española para escapar de la miseria y reunirse con él en este nuevo hogar.

PILAR, 85 AÑOS. ESPAÑA
«Navidades de pueblo: de la escasez con juguetes a la fiesta de la matanza»

Pilar recuerda su infancia en el pueblo marcada por la pobreza, pero iluminada por los pequeños juguetes que su madre lograba conseguir y la alegría de jugar con otros niños. Evoca con nostalgia la vida rural, cuidando vacas y ovejas, y destaca la matanza del cerdo como una gran celebración comunitaria, una fiesta que reunía a todos y contrastaba con las dificultades económicas de la época.

CONCHA, 84 AÑOS. ESPAÑA
«Primera Navidad en el Hogar 70: entre el cariño presente y la ausencia del marido»

A sus 84 años, Concha afronta su primera Navidad residiendo en el ‘Hogar 70’, donde se siente agradecida y querida por el trato recibido. Sin embargo, la llegada de estas fechas despierta la nostalgia de los tiempos felices junto a su esposo fallecido. Aunque cuenta con el amor de sus hijos, reconoce que las fiestas ya no son lo mismo sin él, pero mantiene la firme voluntad de pasarlas lo mejor posible.

MANUEL, 92 AÑOS. ESPAÑA
«Travesuras bajo el puente romano: la noche en que un TORNARUEDAS acabó en el río»

Manuel, a sus 93 años, evoca con picardía sus recuerdos navideños en Toreno, centrados más en las ‘valentías’ de juventud con los amigos que en los regalos. Entre risas, relata una anécdota inolvidable: la madrugada en la que, impulsados por la camaradería y la fiesta, decidieron arrojar un ‘Tornaruedas’ (gran bolardo de piedra que protegía la caída de los carros) al río desde el antiguo puente romano, una travesura que terminaron pagando entre todos pero que perdura como una de sus historias más grandes.

ANNA, 68 AÑOS. ITALIA
«Un nuevo hogar en el Camino: de la intimidad con el esposo a la familia de los peregrinos»

Anna rememora con ternura las Nochebuenas pasadas junto a su difunto marido, marcadas por la tradicional Misa del Gallo y el intercambio de regalos con mensajes personales sobre su vida juntos. Ahora, ante la viudedad y la distancia de su hijo, encuentra consuelo y pertenencia en España acogiendo a los peregrinos, quienes le brindan la calidez de una familia y la sensación de hogar a pesar de estar de paso.»

SEBASTIÁN, 90 AÑOS. ESPAÑA
«Es otro cantar: de la Navidad sin juguetes a la tranquilidad de la residencia»

Sebastián reflexiona sobre la dureza de las navidades de antaño, recordando una época marcada por la escasez donde no había juguetes ni formas de divertirse. Contrasta aquel pasado vacío con el presente, afirmando que hoy la situación es muy distinta (‘otro cantar’): la juventud disfruta más y los mayores, como él, encuentran bienestar y buena compañía en la residencia.

LUCÍA, 91 AÑOS. ESPAÑA
«De la peseta y la naranja a la Navidad en la residencia»

Lucía recorre su vida a través de los regalos de Reyes: desde la austeridad de su infancia, cuando sus abuelos le dejaban una peseta y una naranja, hasta la abundancia que pudo ofrecer a sus hijos y nietos, inmortalizada en fotos. Ahora, en la residencia, vive una nueva etapa muy distinta, encontrando alegría y entretenimiento en las manualidades y actuaciones que comparte con sus compañeros.

DIANA, 48 AÑOS. COLOMBIA
«Solidaridad que se vuelve familia: gratitud y esperanza en un nuevo país»

Diana reflexiona sobre el verdadero valor de la Navidad: sentirse acompañado y tener un refugio. Expresa su profunda gratitud por su vida en este país y destaca el papel fundamental de Cáritas, cuya solidaridad le ha brindado una nueva familia que mantiene viva la llama de la esperanza, la lucha y la perseverancia.

CÁNDIDA, 72 AÑOS. ESPAÑA
«Una vida de entrega: del mostrador del bar al amor de las monjas del Hospital de la Reina»

Cándida repasa una vida marcada por el trabajo incansable en su bar y la pérdida de su único amor, con quien se casó siendo adolescente. Tras enviudar y cerrar el negocio, encontró consuelo y propósito en la fe y el voluntariado en el Hospital de la Reina, lugar donde, paradójicamente, fue feliz de niña acompañando a su madre enferma gracias a la bondad de las monjas. Su relato es un círculo de gratitud hacia estas religiosas, que suplieron la ausencia materna y despertaron en ella una vocación de servicio que mantiene viva hasta hoy.

ESTE PROYECTO SE CREA CON VOCACIÓN DE SERVICIO, Y ENTRE SUS PRINCIPALES OBJETIVOS SE DESTACAN:

Dar voz a personas que suelen estar en silencio en estas fechas.
Promover la empatía y el vínculo comunitario.
Reforzar el valor humano y emocional de la Navidad, por encima del consumo.
Implicar al hospital como espacio de escucha y cuidado, también en lo simbólico.
Generar contenido sonoro y visual con valor social.

Un proyecto hecho posible gracias a la generosidad compartida

Este proyecto ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de personas usuarias de las siguientes entidades, que han compartido su voz, sus recuerdos y su humanidad con todos nosotros:

Cáritas Diocesana de Astorga, Hogar de Transeúntes -San Genadio- Comedor Social , Centro Sociosanitario- Valle de Laciana- de Villablino y el Voluntariado de la Real Fundación Hospital de la Reina.

Gracias por hacer de esta Navidad una experiencia más cercana, más real y más humana.